Jacob Barnett fue diagnosticado con autismo grave con apenas 2 años y los expertos dijeron que tal vez nunca podría leer o atarse los zapatos. A sus 14 años, el joven Barnett estudia un doctorado en física cuántica.La mente brillante de este niño prodigio de Indiana, Estados Unidos, estuvo a punto de perderse en una enfermedad a la que a menudo los padres no saben cómo hacer frente.
Desde que fue diagnosticado, Jacob Barnett -Jake, para los amigos- no volvió a hablar.
